viernes, 16 de mayo de 2014

Operación bikini

¿Preocupada por la llegada inminente del verano? Como en cualquier revista glamour que se precie aquí va una tabla de entrenamiento de 5 días, para que en ese momentazo en el que te pruebas el bikini del año pasado, solo te siente como un tiro el tono albino de tu piel.

Aunque lo más fashion ahora es el running, no hay necesidad de salir a correr por ahí a deshoras cuando tienes a tu alcance el entrenamiento de alto rendimiento. Sigue esta sencilla tabla y repítela de lunes a viernes. Puedes incluir elementos adicionales que convertirán este programa deportivo en la denominada "rutina de ejercicios cortos e intensivos".

Levántate a las 6 de la mañana para no pillar atasco en el baño. Dúchate rápido y ve rezando tres padrenuestros para que el bebé no se despierte antes de que te quites el champú de la cabeza. Luego prepara ropa de colegio para los mayores -utiliza el GPS para geolocalizar los calcetines-; prepara un desayuno completo para todo el mundo tal como dice el pediatra: lácteo, cereales, proteínas, fruta y frutos secos. No te cuestiones si hay tiempo y estómago para comer tanto. 

Despierta a los niños/as mayores (puede ser 1 o más) aplicando nociones básicas de inteligencia emocional y pautas psicológicas infantiles (dando gritos). Si tienen entre 4 y 8 años ya debes haber aprendido a ser ambidiestra. Replica lo que le pasa al protagonista de El día de la marmota repitiendo “desayuna” tantas veces como sea necesario. 

Puedes sustituir 2 niños semi-pequeños con 1 adolescente. Con esa joya podrás superar sin dificultades la prueba de resistencia escuchando frases dedicadas a tu persona como: “los calcetines que me gustan nunca están limpios ni en su sitio”, “te dije hace doce días que hoy tengo que llevar 5 euros para la fiesta”, “no me da tiempo a bajar la basura”, etc.


Mientras escuchas semejantes reproches, prescinde de llorar: tienes que pintarte la raya del ojo. Ponte el maquillaje de tal manera que, cuando te veas en otro espejo dos horas más tarde, no te parezcas a esto… Es la “Mujer llorando” de Picasso, pero podrías ser tú perfectamente.

Cuando estés lista monta el cochecito (intenta no pillarte las manos con la bisagra, te aseguro que te irás sangrando porque no encontrarás las tiritas), sube al bebé, agarra al/los mayores (cuéntalos, no te dejes a ningún dentro), carga sus mochilas, la cartulina DIN A3 que uno de ellos tiene que llevar al cole, tu bolso, tu fiambrera para malcomer en la oficina, las llaves (no olvides cambiarte las zapatillas por los zapatos, que ya vas pelín tarde) y sal pitando. 

Para incrementar este ejercicio con un nivel de dificultad decente que te haga quemar más calorías: reza para que alguno vomite justo al pisar la calle. Conseguir meterte en el ascensor como si hubieras hecho un sudoku a la primera, volver a sacarlo todo, cambiar al vomitado, cambiarte tú, y volver a hacer el sudoku, se traduce en 150 calorías menos.

Corre como si te jugases la vida hasta llegar al colegio. Primero, lanzas al/los mayores en la puerta y luego sigues corriendo por la pista hasta dejar al bebé en la guardería. Si llueve, mucho mejor, eso aumenta la dificultad de la prueba. Te aseguro que al mismísimo Usain Bolt le gustaría entrenarse en condiciones tan extremas.

Cuando te hayas deshecho de ellos y de su equipaje (que parece que van a pernoctar una semana y no que van a estar ocho horas en un colegio); vuela al metro para no llegar ni un minuto tarde a tu trabajo. La cara de perro de tu jefe o jefa puede ser espectacular. Y el comentario, más: “no entiendo como levantándote a las 6 de la mañana, llegas tarde…”.